Nos complace tu visita a nuestra página. Esperamos ser de edificación para que tu fe y compromiso con Dios crezca cada vez más.

Hay una gran cantidad de promesas en la Biblia y obviamente son para cada hijo de Dios; pero hay que considerar que solo serán activadas por la fe, esto quiere decir: si le creemos a Dios. Creer que Él es y que Él existe, va más allá de afirmarlo en la mente.

Al haber sido reconciliados por Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, debemos de tener bien en claro que “hemos sido hechos justicia de Dios en Él” (2 Corintios 5.21). Este acto de la gracia de Dios es lo único que nos permite estar en una relación correcta con Dios.  Al tener conciencia de esto, todo hijo de Dios debe colaborar con Él siendo fiel en su servicio, de lo contrario estará menospreciando la gracia de Dios, el regalo de su bondad.

Lo menos que puedes hacer al haber sido “hecho justicia de Dios en Él”, es vivir conforme a lo que fuiste hecho. Al haber sido justificado por Dios, tienes la responsabilidad de vivir de acuerdo a esa justicia, que te hizo no solamente justo sino que viniste a ser “templo del Dios vivo”. En ti habita su presencia, su gloria, su Espíritu Santo. No eres el Espíritu Santo, eres su templo y como tal tu responsabilidad es separarte de la maldad, no tener intimidad o compañerismo con los incrédulos o los que no conocen a Cristo. Dicho de manera más clara, es no participar en nada de lo que los incrédulos hacen porque nuestra amistad o comunión ahora es con Cristo, no con el diablo. 2 Corintios 6.14–18

Todas las promesas de Dios son bellas porque vienen de Él, pero la promesa mas maravillosa es la de adoptarnos como hijos, de darnos su paternidad, de ser su templo, de caminar con nosotros, de ser nuestro Dios y nosotros ser su pueblo. Eso es más que suficiente para provocarnos a lo que el apóstol Pablo exhortaba a los Corintios en aquel entonces, y ahora a nosotros, “Así que, amados puesto que tenemos tales promesas (las de 2 Corintios 6.16-18), limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7.1 RV /60)

Honremos a Dios para que con temor vivamos cada día limpiándonos de todo lo que pueda contaminar su presencia. Seamos santos como Él es santo.

Si no eres parte de una iglesia local, anhelamos poderte decir bienvenido, de manera más personal. Te esperamos y estamos para servirte y para ayudarte a que sigas creciendo en el carácter de Cristo, junto a nosotros para irnos perfeccionando en santidad.

Bendiciones para tu vida!

Pastores: José Roberto Arias y Deysi Arias.


  • Martes 8:00pm Pasion por su Presencia
  • Domingo 10:00am Practicando el Companerismo
  • Domingo 10:30amExaltando a Cristo y su Palabra
  • Domingo 11:30pmServicio Bilingue (Ingles y Español)